En Acapulco, los hornos de La Chilapeña comenzaron a trabajar para una de las temporadas de mayor presencia de la gastronomía tradicional en las viviendas y escuelas: el Día de Muertos. La panadería, ubicada en la calle Río Lerma de la colonia Hogar Moderno, elabora piezas de pan estilo Chilapa que serán colocadas en ofrendas dedicadas a familiares fallecidos.
Entre los productos que se preparan hay semitas de requesón con piloncillo, amargosas de ajonjolí y azúcar, cuernos, pan liso, volcanes, güeras, cajas, muñecos y muñecas. También se hornean piezas decoradas con calaveras, una de las figuras asociadas con esta celebración y que suele acompañar a las flores, fotografías, platillos, moles, inciensos y bebidas de los altares.
“Ya empecé ayer (martes), gracias a Dios, empecé a hacer un poco de estos minis que estoy haciendo, que ya los están pidiendo los maestros, a los padres de familia para llevar”, expresó José Guadalupe Felipe Hernández, encargado de La Chilapeña.
De acuerdo con lo informado por Felipe Hernández, los primeros pedidos comenzaron el martes 27 de octubre y corresponden principalmente a piezas pequeñas solicitadas por maestros y padres de familia para las ofrendas escolares. La demanda muestra cómo una preparación vinculada con la región Centro de Guerrero se incorpora a las formas de conmemoración que mantienen las familias acapulqueñas durante estas fechas.
Una tradición de Chilapa en el puerto
El encargado explicó que lleva 21 años dedicado al oficio de la panadería y que, para esta temporada, conserva las recetas y las formas que distinguen al pan estilo Chilapa. La variedad reúne piezas de diferentes tamaños y acabados, con azúcar o ajonjolí, además de figuras que remiten directamente al imaginario del Día de Muertos.
| Elemento | Dato reportado |
|---|---|
| Panadería | La Chilapeña |
| Ubicación | Calle Río Lerma, colonia Hogar Moderno, Acapulco |
| Elaboración temporal | Continuará hasta el 1 de noviembre |
Las piezas mencionadas para esta temporada incluyen:
- Semitas de requesón con piloncillo.
- Amargosas de ajonjolí y de azúcar.
- Cuernos, volcanes, pan liso, güeras y cajas.
- Muñecos, muñecas y panes decorados con calaveras.
La ofrenda mexicana combina prácticas mesoamericanas de culto a los muertos con elementos de la tradición católica. En ese marco, el pan ocupa un lugar como alimento preparado para recordar a quienes fallecieron y como parte de los objetos que las familias reúnen en sus hogares. En Acapulco, la elaboración de estas piezas mantiene presente una expresión gastronómica de Chilapa y la adapta a los altares escolares y domésticos de la temporada.
La producción continuará hasta el 1 de noviembre, según lo señalado por el encargado de la panadería, mientras avanzan los preparativos para las ofrendas de Día de Muertos en distintos puntos de la ciudad.