Más de 300 productores de Tixtla se preparan para colocar en el mercado las flores que adornarán altares y tumbas durante la temporada de Día de Muertos. El cempasúchil, la flor de terciopelo y la nube fueron sembrados desde principios de agosto para que su corte coincidiera con las fechas de la celebración.
De acuerdo con información publicada por Diario 21, las parcelas se concentran en el barrio del Santuario, una zona donde las familias campesinas mantienen una actividad transmitida entre generaciones. El proceso incluye riego, fertilización y control de plagas durante aproximadamente tres meses, hasta que las flores alcanzan las condiciones necesarias para su venta.
Dos zonas de cultivo en el barrio del Santuario
La producción se distribuye en dos sectores. Uno abarca más de 245 hectáreas pertenecientes a la unidad de riego “Juan Catalán”, cuyos cultivos reciben agua de la presa. El segundo reúne a alrededor de 65 productores cuyas parcelas se ubican en el acceso principal de Tixtla y utilizan agua del manantial Teoixtla.
| Producto | Precio reportado |
|---|---|
| Rollo de terciopelo | 150 pesos |
| Rollo de cempasúchil | 120 pesos |
| Docena de nube | 200 pesos |
| Cadena de cempasúchil | 50 pesos |
Los precios difundidos por los productores varían según la presentación. También se reportó que comerciantes de Acapulco, de las dos costas de Guerrero y de la Ciudad de México acuden a comprar la cosecha, lo que conecta el trabajo de las parcelas tixtlecas con la demanda de hogares, comercios y personas que preparan ofrendas en distintos puntos del país.
“Estamos preparados para recibir a quien guste venir a comprar flores”, afirmó el campesino Isidro Tlatempa Bello, de acuerdo con Diario 21.
El productor explicó que el riego final se realiza antes del corte para conservar la frescura de los ramos. También señaló que esperan una temporada de ventas más favorable que la anterior, cuando las lluvias afectaron el color y el estado de parte de la flor. En el ciclo actual, dijo, los cultivos se encuentran limpios y listos para la comercialización.
Una actividad que continúa después de la temporada
La venta de flores representa una etapa específica dentro del calendario agrícola de estas familias. Después de colocar el cempasúchil, el terciopelo y la nube, los productores continúan con cultivos de rábano, cebolla, cilantro, lechuga, col, calabaza y, en menor cantidad, maíz. Así, la actividad relacionada con Día de Muertos se integra a un ciclo de siembra que sostiene otras cosechas y mantiene productivas las parcelas de Tixtla.
- Más de 300 campesinos participan en la producción de flores de temporada.
- Las parcelas se ubican principalmente en el barrio del Santuario.
- La cosecha se comercializa en Guerrero y también llega a compradores de la capital del país.